No masturbéis a vuestros amiguitos dentro de la jarra de limonada, aunque esta bebida os parezca mejor si añadís leche fresca. Los convidados de vuestro padre quizá no compartan este gusto.
No escondáis un consolador en la frutera para hacer reir a las chicas a la hora de los postres.
Si jugáis a “la puta” con algunos jóvenes, no pidáis veinticinco ladillas a la hija del jardinero para haceros un verdadero coño de puta.
No dibujéis en la pizarra las partes sexuales de la maestra, sobretodo si os la ha enseñado confidencialmente.
Si es posible, no os encerréis en un baño con un señor. Mejor entrad con una jovencita que os comerá el coño igual de bien y no os comprometerá.
No digáis “mi coño”, decid “mi corazón”
No digáis “tengo ganas de follar”, decid “estoy nerviosa”
No digáis “se corre como una yegua cuando mea”, decid “es una exaltada”
No digáis “es capaz de correrse tres veces seguidas”, decid “es todo un carácter”...
Si le sorprenden completamente desnuda, ponga púdicamente una mano sobre su rostro y la otra sobre su coño; pero nunca haga burlas con la primera ni se lo menee con la segunda.
No orine en la maceta. Vaya al cuarto de baño.
No cuelgue consoladores en la pila de agua bendita de su cama. Esas cosas se guardan bajo la almohada.
No se asome al balcón para escupir a los transeúntes; sobre todo si tiene semen en la boca.
No orine en el escalón más alto de la escalera para hacer una cascada.
Si se le preguntan qué bebe usted en las comidas, no responda: “Sólo leche.”
Si se la menea a su vecino bajo su servilleta, hágalo tan discretamente que nadie se dé cuenta.
Nunca pida permiso a una señora para irse a "holgar" con su hija. Diga “jugar”, que es más decente...
En cualquier circunstancia, dar la espalda a un anciano es una descortesía. Sin embargo, una jovencita desnuda que enseña sus nalgas a un viejo vagabundo puede estar segura de no ser reprendida.Encerrada con un anciano, no se desnude deprisa. Déjele buscar bajo su falda y deslizar sus venerables dedos hasta la parte de su cuerpo que le interese más.
Si los reveses de la fortuna obligan a sus padres a prostituirla antes de la edad legal, muéstrese digna de la confianza que han puesto en usted y pruébeles que no se equivocaron al jactarse de sus jóvenes talentos.
Si su anciano amante muriera, abotone su pantalón otra vez antes de llamar a la criada y nunca diga en qué circunstancias entregó su alma a Dios.
No llame al camarero a las once de la noche para pedirle un plátano. A esa hora, pida una vela
Si su señor padre le ruega que se la chupe, no diga despistadamente que su picha huele a coño de criada. Podía preguntarse como reconoce usted ese olor...
